NAVEGANDO HACIA EL FUTURO EN UN BUQUE A VELA

El día de ayer, 22 de diciembre de 2014, se realizó la botadura del casco del Buque Escuela a Vela (BEV) Unión, en lo que constituye un hito histórico para la Marina de Guerra del Perú y para el país en general.

Este acontecimiento, de la mayor importancia, marca el inicio de una necesidad por mucho tiempo postergada, la necesidad de contar con un Buque Velero que sirva de Escuela para nuestros Cadetes. Al respecto escribimos hace 4 años sobre la importancia de contar con una embarcación de estas características. Nos permitimos publicar el artículo que en el 2010 apareció en el N° 10 de la Revista Perú Defensa y Seguridad. Sin más, les presento parte del artículo publicado en dicha oportunidad, y que refleja lo que se pensaba en ese momento.

Importancia de un Buque Escuela a Vela para la Marina de Guerra del Perú

ALZANDO VELAS, CADETES!!!

Por DOMINGO SILVA CANCINO

Desde el inicio de nuestra historia naval se ha identificado la necesidad de contar con un buque velero como medio adecuado para la formación del personal naval, tal como sucede en las Marinas de la mayoría de países que tienen salida a los mares que circundan nuestra América Latina; sin embargo, como sucede en otros casos que tienen que ver con la Defensa de nuestra nación, la falta de coherencia en políticas de defensa nos ha privado de contar con un buque de tales características.  PD&S examina este importante asunto, para que nuestros lectores puedan apreciar que estamos desperdiciando oportunidades de contar con un buen elemento de instrucción y un magnífico Embajador del Perú en los mares del mundo.

El Perú es un país marítimo.  Eso es parte de nuestra identidad como Nación: tenemos un rico mar, pleno de riquezas hidrobiológicas y un litoral relativamente extenso.  Desde que existimos como país, siempre hemos reconocido al mar como uno de nuestros elementos más característicos; el hombre peruano de la antigüedad también tuvo una relación muy estrecha con el mar.

Ahora esta relación tiene más importancia que nunca, ya que por mar el país exporta la mayor parte de sus productos a todo el mundo, siendo las vías marítimas el cordón umbilical que nos une con el mundo.  En razón de ello es que el país debe estar a salvo de imposiciones que cualquier potencia extranjera pudiese querer efectuar en el mar, en desmedro de nuestros intereses.  Así, el país necesita tener un Poder Naval fuerte y acorde con nuestra economía.

Pero esto no se puede lograr si no garantizamos la formación y entrenamiento de personal en cantidad suficiente para conformar la Fuerza Naval, con personas apasionadas por el mar que, en el curso de su entrenamiento, puedan templar su carácter y definir su vocación en una carrera tan dura como satisfactoria, ya que de nada nos sirve tener buques acoderados en la rada si no hay personal capaz, perfectamente alistado, entrenado y motivado para llevar a cabo las tareas que el Estado encomiende.

¿POR QUE UN BUQUE ESCUELA A VELA EN LA ACTUALIDAD?

 

Llama la atención que casi todos los países de Sudamérica y algunos de Europa utilizan buques veleros para instrucción en pleno Siglo 21, sobre todo cuando las unidades de superficie de sus respectivas Armadas no son a vela, sino buques propulsados mecánicamente.  ¿No será mejor utilizar un buque similar a uno de combate, para que las tripulaciones se entrenen en el uso de los motores diesel, las turbinas a gas y en el uso de los sistemas de armas antiaéreos y antisubmarinos?

Lo que parece un contrasentido deja de serlo si valoramos las cualidades que debe tener un marino y como éstas se forman.  La Marina busca que sus integrantes desarrollen habilidades de trabajo en equipo, en ambientes organizacionales que tiendan a la eficiencia bajo presión, no solo en el uso y manejo de los sistemas electrónicos, informáticos y mecánicos, sino que – sobre todo – conozcan de manera íntima el mar, por que en este se desenvolverán constantemente.  ¿Qué pasa con el marino si en el curso de la batalla sus sistemas electrónicos fallan?  ¿Qué pasa si se queda sin combustible o si el grupo propulsor falla?  ¿Cómo supera esos obstáculos y los salva de la mejor manera para su tripulación?  Para esto es que se les prepara en los buques escuela, para formar en ellos su vocación marinera, esa pasión por estar cerca del mar, conocerlo, aprovecharlo para su beneficio en la navegación, saber como lidiar con los efectos de los vientos y los fenómenos meteorológicos, en ambientes estrechos, en las que es menester convivir con otras personas, en las que deben trabajar duramente bajo la mirada de un instructor, que muchas veces es todo menos condescendiente.

En ese ambiente se forja el carácter y el liderazgo, así como el espíritu de sacrificio, ya que las acciones del cadete no solo repercuten en el sino en todos sus demás compañeros quienes, teniendo poca experiencia desde que ingresaron a la Escuela Naval, tienen que aprender como izar y arriar las velas, en que orden y secuencia, sea para capear un temporal o para navegar ceñido con fuertes vientos y grandes olas, haciendo un generoso esfuerzo físico, tensando jarcias, cambiando velas, apocándolas[1] o cerrándolas; todo ello en equipo y de manera expeditiva, dado que existen ejercicios en los que la rapidez es vital (como en el caso del ejercicio hombre al agua, en el que se debe revertir el curso del velero en el menor tiempo posible para el rescate, debiendo decidir para que lado se hace el viraje si a favor o contra el viento).  Deben desarrollar sensibilidad para poder apreciar el estado del mar y del tiempo, el cambio de la dirección en los vientos, preveer la posibilidad de que el tiempo empeore y cual será la alternativa a tomar, como usar el sextante y otros instrumentos para poder establecer el curso, como leer las cartas náuticas, entre otras habilidades. Y no solo ello, sino que los cadetes deben poder cumplir con todas las tareas que se realizan habitualmente en el buque, desde atender la cocina hasta organizar la cubierta, y todo ello aguzando su sensibilidad, criterio, capacidad de organización y previsión ante cualquier contingencia en el mar.

LA FABRICACIÓN DE UN VELERO ESCUELA

 

Esta claro que para la Marina de Guerra del Perú es importante contar con un Buque Escuela a Vela, pero ¿por cual optar?  Existen varias alternativas, tanto en cuanto a fabricantes como en cuanto a tipo de construcción, desplazamiento y demás características.  Así, la mayoría se construyen íntegramente en acero, con arboladura también de ese material.  Lo que sí consideramos definitivo es que convendría mandarlo a hacer en el extranjero, dado que aunque el SIMA tiene capacidad técnica, no tiene la experiencia en la construcción de este tipo de buques, y es mucho más eficiente el recurrir a astilleros que ya tienen diseños ya probados y que tienen los planos para proceder a su inmediata construcción, ahorrando tiempo y dinero.

En cuanto al desplazamiento, esto se determina en función de la habitabilidad que debe tener el buque para que puedan embarcarse los alumnos cadetes de p. ej. el último año de estudios de la Escuela Naval, para que así todos tengan la oportunidad de aprender y vivir la experiencia que significa navegar en un velero de gran tamaño.  Debe buscarse el equilibrio entre tamaño y habitabilidad, por cuanto un velero de mayor tamaño, como el BE Libertad es bastante costoso e innecesariamente grande para cubrir las necesidades de nuestra Marina.

Otras características a tener en cuenta es que debe contar con una unidad propulsora diesel de relativa limitada potencia, dado que servirá para desplazar al buque fuera de puerto o cuando sea necesario desplazarse y no corra viento en ese momento y, en ese sentido, lo que por cuanto existirá mayor seguridad para el buque y la tripulación, al no estar supeditado solo a la fuerza del viento.  Asimismo, deberá contar con todo el equipamiento necesario de comunicaciones y de navegación modernos, necesario para poder ser autorizados por la autoridad marítima nacional y extranjera para hacerse a la mar, sin perjuicio del uso de instrumentos tradicionales de navegación para propósitos didácticos de los cadetes que se embarquen.

No queremos dejar de mencionar que, paradójicamente, existe una norma legal vigente que declara de necesidad y utilidad públicas el contar con un velero escuela, sin embargo a la fecha sigue siendo letra muerta, por cuanto no se ha entendido el valor de tener un buque escuela, considerándolo como un lujo, cuando es un elemento fundamental para contribuir a establecer la presencia naval peruana en los mares del mundo y la consciencia marítima en su población.

RECUADRO: ENTREVISTA AL CALM. (R) EDMUNDO GUZMÁN LANFRANCO

 

  1. PD&S: Almirante Guzmán, a pesar de los años que han pasado desde su pase al retiro, Usted no se ha desvinculado de la Marina y conoce mucho sobre buques veleros. ¿En sus años de formación tuvo la oportunidad de estar embarcado en uno?

Debo decir antes que es una vergüenza que no contemos con un buque escuela apropiado, siendo la tercera Marina más grande de Sudamérica, y que Marinas de menor tamaño como la uruguaya sí cuenten con uno.  En mis años en la Marina tuve la oportunidad de tener mando sobre el buque escuela de esa época, el Independencia, un magnífico carguero de ataque, y tuve la posibilidad de confraternizar con las tripulaciones de buques escuela de distintas Marinas amigas, donde tuve la oportunidad de apreciar las bondades de los veleros escuela, a pesar que no he tenido la oportunidad de embarcarme en uno en mis años de cadete.

  1. ¿Qué alternativas tenemos hoy en día para fabricar un buque velero escuela? ¿Cuál de las opciones es más factible para su fabricación?

Considero que debe recurrirse a un astillero extranjero, por cuanto tienen la experiencia en la fabricación de estos buques, con diseños probados.  En la última Regata Sudamérica 2010 cuatro veleros eran de la misma procedencia, los astilleros españoles Celaya.  Entonces ese es el camino a seguir, al tratarse de diseños ya probados y sería construido por un astillero con experiencia, sobre todo de un país con el cual tenemos excelentes relaciones diplomáticas, comerciales y financieras.  La construcción tomaría un año.

  1. ¿Cuál sería el costo estimado del buque velero escuela en caso que se decida la fabricación de uno? ¿Esto no debe ser asumido por el presupuesto de otros ministerios, al ser un proyecto que coadyuvará a la formación de los hombres de mar?

Un buque de las características de la BE-01 Cuauhtémoc costaría unos 30 millones de euros, es decir si cada peruano diera 1 euro tendríamos el buque, resolviendo el requerimiento del entrenamiento futuro de nuestros oficiales de Marina.  Estos buques son longevos, el Juan Sebastian Elcano tiene 83 años y está en perfectas condiciones.

Considero que Defensa debiera poder asumir su costo, por que es un monto financiable, incluso se podría pensar en donaciones importantes de los gremios como la CONFIEP, la Banca y la industria.

  1. ¿Cuál es el tamaño y desplazamiento ideal para cubrir las necesidades de nuestra Marina? ¿Convendría tener uno del tamaño del buque escuela argentino, por citar un ejemplo?

Nosotros debemos tomar en cuenta las características de un buque como el BE-01 Cuauhtémoc, con 1,800 toneladas, 91 metros de eslora, 12 metros de manga, con un motor auxiliar de 1,125 HP y que puede alojar, entre oficiales, tripulantes y cadetes a unas 276 personas.

El buque argentino es magnífico, de los mejores del mundo, desplaza 3,765 toneladas, el doble que los veleros clase Gloria, una opción más costosa.

  1. ¿Como debiera aprovecharse a este buque escuela, una vez que este luzca nuestro pabellón nacional?

Debe aprovecharse exclusivamente para la instrucción de los cadetes navales, haciendo visitas a los puertos del litoral con cadetes de distintos años, realizando viajes de instrucción de acuerdo al programa de estudios de la Escuela Naval, pudiendo ser visitados por la población en general, a fin que incrementen la consciencia de ser un país marítimo.  Estos buques son la esencia de una de las misiones de toda Marina, que es el mantener presencia naval, que no es sino el empleo de fuerzas navales en tiempos de paz, con el fin de lograr objetivos políticos, como un medio de acercamiento y confianza mutua entre los pueblos, y esto se logra con la presencia constante de estos buques en los puertos del mundo.

  1. ¿Algún mensaje más que quiera transmitir a nuestros lectores?

Que el contar con un buque escuela es una necesidad impostergable para nuestra Marina.  Ya en la época del segundo gobierno del Arquitecto Belaúnde se dio la Ley 24094 en el que se declara de necesidad pública el tener un buque escuela.  Asimismo mediante el Decreto Supremo 035-DE/SG del año 2000 se creó una Comisión Multisectorial para el caso.  En la Ley antes señalada se autorizaba el desembolso de 23 millones de dólares a un plazo de doce años, con tasa de interés no mayor al 10%, con lo que la mesa estaba servida, pero no se hizo nada.  Falta decisión política y ahora sería una excelente ocasión de que el Perú tenga un buque escuela, lo que sería ideal para los homenajes con motivo del Bicentenario, en unos 11 años más.  Este gobierno podría tomar esa decisión, poniendo la quilla antes que termine el gobierno.

[1]  Disminuir el número de velas desplegadas.

1 thought on “NAVEGANDO HACIA EL FUTURO EN UN BUQUE A VELA”

  1. MAGDA MONTES RECOBA

    FELICITACIONES DOMINGO ES UN ARTICULO MUY IMPORTANTE REFERENTE A NUESTRA MARINA DE QUERRA DEL PERU
    ME SINTO ORGULLOSA DE SER TU AMIGA GRANDE
    BESOS
    TE QUIERE
    MAGDA

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