LO QUE SE HIZO Y DEBIÓ HACERSE – RECUENTO DE LO EFECTUADO EN DEFENSA POR EL GOBIERNO DE OLLANTA HUMALA

Por DOMINGO SILVA CANCINO

Habiendo concluido el Gobierno de Ollanta Humala, es necesario hacer una revisión de lo realizado por esa Administración en los últimos 5 años, a fin de examinar la gestión realizada, señalando los aciertos y desaciertos de la misma, desde la óptica de lo que consideramos debe ser la política de Defensa para nuestro país.

Muchas cosas se han dicho de la gestión del Gobierno de Ollanta Humala y, lo más probable, es que estos cuestionamientos lleguen incluso a derivar en investigaciones y procesos judiciales. Al margen de ello, en el caso de la gestión del Sector Defensa, hay que señalar que se han realizado diversas gestiones de compra en este Gobierno, por montos notablemente superiores a los montos atribuidos a las gestiones de los Gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García, incluso superiores a la suma de estos.

Por ello consideramos necesario hacer un recuento de lo invertido en el Sector en los últimos cinco años, a fin de poder tener un panorama claro no solo de la magnitud de la inversión realizada, sino sobre todo del objeto de las inversiones (que se ha adquirido).

Teniendo presente que la principal amenaza para la defensa y seguridad nacional es el narcoterrorismo asentado en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), resulta entendible haber centrado la prioridad en los medios útiles en ese escenario de combate. Es importante puntualizar que debido a la reserva que envuelve todo lo relacionado al VRAEM, nuestro análisis presenta información de fuente abierta.

QUE SE HIZO

Ejército Peruano

La Aviación del Ejército (AE), fundamental en las operaciones contrasubversivas, vio su flota renovada con 24 helicópteros de transporte y asalto Mil Mi-171Sh-P, a un costo de USD 528 millones. Estas naves fueron contratadas en diciembre del 2013, completándose su recepción a inicios del 2016. Adicionalmente, se incorporó un avión ejecutivo Cessna Citation 560 (usado)y dos helicópteros de instrucción Enstrom F-280, valuados en USD 6.3 y 1.3 millones respectivamente, todos recibidos a inicios del 2014.

La AE adelantó gestiones para la repotenciación de al menos dos de sus tres transportes tácticos medios Antonov An-32B y la adquisición de tres Viking Air DHC-6 Series 400 Twin Otter, pero ambos proyectos quedaron pendientes, el primero debido a vicios procesales en su contratación y el segundo como medida de austeridad.

La adquisición de armamento, equipo y servicios para las Fuerzas Especiales en el VRAEM ha sido la partida más importante durante este quinquenio. Resulta difícil resumir las cientos de pequeñas y grandes adquisiciones realizadas bajo este rubro; solo mencionaremos, a modo de ejemplo, la adquisición de fusiles SCAR y ametralladoras M-2 a la belga FN Herstal, que en conjunto representaron una inversión de USD 7 millones.

En lo que respecta a las operaciones convencionales, las Fuerzas Especiales y algunas unidades de Infantería incorporaron los lanzacohetes multipropósito descartables Instalaza Alcotan 100, de origen español, que significaron un desembolso de USD 16 millones. Es importante mencionar que las Fuerzas Especiales se beneficiaron también de la donación por parte de los Estados Unidos de 36 vehículos de reconocimiento Jeep J-8.

Las capacidades convencionales fueron atendidas en menor medida, siendo las armas antitanque el rubro que recibió mayores prioridades. El Agrupamiento Antitanque “Cazadores” N° 3 (AGRUAT), unidad de Caballería, vio reforzado su equipamiento con la adquisición de partidas adicionales de misiles Rafael Spike LR y la incorporación de los nuevos Spike ER, todo ello por más de USD 125 millones. Para estas unidades se compraron 36 vehículos AM General M1151 ‘Humvee’, con una inversión de USD 6 millones.

La incorporación de nuevos blindados a ruedas (8×8), para dotar a los Regimientos de Caballería Blindada ubicados en Puno y Tacna, quedó pendiente. El status del denominado ‘Proyecto Alacrán’, de integración de los misiles antitanque KBP Tula Kornet-E a los ya antiguos blindados AMX-13, es desconocido.

La Infantería mecanizada y motorizada también vio sus medios antitanque renovados, con la incorporación de lanzacohetes DND Panzerfaust 3, por USD 20 millones. Pero los programas principales de esta arma quedaron truncos, incluyendo la repotenciación de sus blindados portatropa M113A1, la incorporación de nuevos vehículos de combate de infantería (VCI) a cadenas y la renovación de los obsoletos carros de combate T-55.

De igual manera, la planeada ambiciosa renovación del armamento individual del EP, vía la selección y adquisición de un nuevo fusil de asalto estandarizado, se vio trunca debido a cuestionamientos al proceso de selección (en el cual fue escogido el FN Herstal SCAR), por lo que buena parte de las adquisiciones previstas de fusiles fueron demoradas y eventualmente suspendidas.

Por su parte la Artillería planteó un ambicioso programa de evolución, del cual solo se concretó el lote de 27 lanzacohetes múltiples NORINCO Type 90BM, por USD 39 millones. La repotenciación de los obuses M109 y la incorporación de lanzacohetes múltiples de largo alcance fueron suspendidas.

En lo que respecta a la movilidad de la fuerza, el Ejército concreto la primera etapa de la renovación, con la compra de 308 camiones RMMV TGM-MIL 4×4 y TGS-MIL 6×6, a un costo de USD 63 millones. Se tiene prevista la adquisición de un lote similar de vehículos para completar el requerimiento.

Marina de Guerra

La eficiencia en el desarrollo de los proyectos de inversión le ha valido a Marina el haber concretado el mayor número de requerimientos planteados durante el quinquenio, aunque la resistencia política a la ‘compra de armas’ llevo a que los proyectos pendientes o retrasados sean en su mayoría aquellos enfocados en los medios de combate convencional.

Las contrataciones dieron pie al relanzamiento de la construcción naval de alto bordo en el país: el SIMA Perú, sede Callao, construyó el buque escuela a vela ‘Unión, encargado el 2012, una inversión de USD 70 millones. Actualmente,se culmina el primer buque anfibio multipropósito clase Paita (tipo Makassar), contratado a inicios del 2013, que se espera incorporar a la flota a mediados del 2017. Su construcción representa una inversión de USD 52 millones. Un segundo buque de este tipo debería ser construido posteriormente.

Por su parte, en enero pasado, el SIMA-Chimbote completó la construcción de dos patrulleras marítimas clase Rio Cañete. Dos unidades más deberán ser terminadas a fines de este año, completando una inversión de USD 83 millones. Se espera que una tercera pareja sea encargada por el nuevo Gobierno. Asimismo, durante este quinquenio el SIMA Iquitos completó la construcción de la segunda patrullera fluvial clase Clavero (entregada a fines del 2015), una inversión de USD 3 millones, pero además, aquella ha botado cuatro Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), con un quinto ejemplar en construcción.

La industria naval local también se verá involucrada, junto a empresas alemanas, francesas e israelíes, en la repotenciación de los submarinos Clase Angamos (Tipo 209), y para tales trabajos se ha previsto un presupuesto de S/. 1,499 millones, a ejecutarse hasta el 2022, de los cuales a la fecha se han entregado S/. 494 millones (aproximadamente USD 152 millones) para la preparación de las instalaciones y adquisición de los equipos necesarios (generadores, equipos de ayuda a la guerra electrónica, servicio de asesoría alemana, entre otros). La mayor parte de este contrato se ejecutará en este Gobierno que recién se inicia.

Las mejoras en las unidades de superficie se limitaron a la compra de misiles antibuque MBDA MM40 Exocet III, para equipar a cuatro fragatas, una inversión de USD 94 millones. La Escuadra se vio beneficiada por la adquisición del buque logístico multipropósito BAP Tacna, adquirido de segunda mano a Holanda por USD 69 millones, a fines del 2014.Es importante mencionar al buque oceanográfico polar Carrasco, construido en los astilleros P. Freire (España), cuya contratación fue celebrada en diciembre de 2014, a un costo de 100 millones de dólares, unidad que se espera recibir a fines de este año.

La Aviación Naval recibió un gran impulso a fines del 2014, cuando llevó a cabo la adquisición de dos aviones de transporte Fokker F-50 y tres helicópteros utilitarios Agusta/Bell 412SP, en ambos casos son naves de segundo uso adquiridas a Holanda, por USD 10 y 15 millones de dólares respectivamente. También, a fines del 2014, se firmó la adquisición de cinco helicópteros de ataque naval Kaman SH-2G Super SeaSprite, de segundo uso provenientes de Nueva Zelandia que fueron contratadas por USD 117 millones.

La Infantería de Marina vio renovados buena parte de sus vehículos, con la incorporación de 32 portatropas GDLS-C LAV II anfibios, siete vehículos de reconocimiento IAI Ramta RAM Mk-3 y 30 camiones RMMV TGS-MIL 6×6; los primeros significaron una inversión de USD 65 millones, concretada a fines del 2014, los RAM fueron adquiridos por USD 2 millones a inicios de este año, mientras que los camiones RMMV se contrataron en octubre pasado por USD 7 millones.

Fuerza Aérea

Como sucediera con las otras armas, la FAP enfrento gran resistencia política para concretar sus programas de renovación y mejora de medios de combate convencional. Así, se congelaron los programas de repotenciación de cuatro MiG-29 adicionales y la adquisición de armamento guiado para esas aeronaves y los Mirage 2000.

Durante este quinquenio solo fue posible contratar con la industria rusa la repotenciación de diez cazabombarderos Sukhoi Su-25, programa pendiente del periodo anterior, valuado en USD 32 millones. Ello además de la adquisición de armamento inteligente y guiado para los aviones de ataque A-37B, las bombas Elbit Lizzard 4, adquiridas el 2014 por alrededor de USD 7 millones.

Los medios de transporte sí recibieron importante atención: en dos contratos consecutivos, en los años 2013 y 2014, se adquirieron cuatro transportes tácticos medios Alenia Aermacchi C-27J Spartan, este proyecto representó una inversión de USD 240 millones; tres de los aparatos ya han sido recibidos y el cuarto deberá arribar a nuestro país a fines de este año. También debe de referirse el programa de modernización de la cabina de uno de los dos L-100-20 Hercules, contratado con la norteamericana Astronautics, proyecto actualmente en ejecución (por un valor de USD 4 millones), se entiende que la segunda nave recibirá las mismas mejoras pronto.

La otra adquisición de relevancia de la Fuerza Aérea fueron los veinte aviones de entrenamiento básico KAI KT-1P ‘Torito’, naves contratadas a fines del 2012 –por USD 209 millones- y que se espera sus entregas sean completadas en breve.

A pesar de la necesidad latente, debido a los vuelos ilegales del narcotráfico, muy poco se hizo por los medios de defensa aérea, tan solo USD 3 millones invertidos en la repotenciación de dos radares Northrop Grumman TPS-70.

Debe mencionarse también el satélite Airbus D&S PeruSAT-1 (contratado en el 2014 por USD 212 millones), como una de las adquisiciones más relevantes, pesea que no se trata de un equipamiento propiamente para la FAP, sino un medio administrado por el CONIDA (Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial), entidad dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros, pero gestionada por la Fuerza Aérea.

Las adquisiciones antes señaladas superan los USD 2,350 millones, sin considerar partidas presupuestarias para el equipamiento adquirido para las operaciones en el VRAEM y otros gastos, por lo que se estima que la inversión total en el Sector Defensa para este quinquenio oscila entre los 2,700 y los 3,000 millones de dólares.

QUE DEBIÓ HACERSE

Si bien es cierto han habido mayores inversiones en Defensa, muchos cuestionan el objeto de la inversión realizada, que se ha invertido en equipos \”innecesarios\” y se han descuidado otros que son importantes, p. ej., la renovación del parque blindado, la repotenciación de un lote adicional de MiG-29, más repuestos y armamento para toda la flota – 12 aviones -, el equipamiento de la flota de Mirage 2000, la adquisición del sistema de defensa aérea, la culminación del programa de modernización de las fragatas, quedando pendientes estas inversiones, en un monto aproximado de US$ 800-1,000 millones en los 3 institutos armados.

Queda por ver si la administración de Gobierno entrante asigna los fondos necesarios para enfrentar las necesidades pendientes. Más importante aún, debe de observarse la necesidad de aprender de los errores del pasado y plantear unos objetivos de capacidades para la defensa, sobre los cuales se definan los requerimientos de equipamiento necesario, antes de proceder con adquisiciones inorgánicas, que pueden elevar capacidades puntuales pero que, sin un plan macro, no incrementan en mayor medida las capacidades deseadas en su conjunto, aunque hay que destacar que ciertas inversiones han sido necesarias, como la fabricación de los aviones de entrenamiento KT-1 o la construcción del buque multipropósito y las patrulleras. Más es necesario enfrentar la renovación de diverso equipo militar de primera línea, sin el cual no podrá garantizarse la defensa de la integridad territorial y la soberanía de la Nación, por lo que es una tarea pendiente que deberá ser asumida por el actual Gobierno.