Por: Domingo SILVA Cancino[1]
En una nota del mes de mayo del año pasado escribimos respecto a la necesidad de adquirir aviones de combate por parte de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), en el que expresamos la pertinencia, largamente postergada, de este proceso para la recuperación de capacidades militares de las Fuerzas Armadas, así como hacemos un recuento de cómo se inicia el proceso de adquisición (en la que, al igual que el caso argentino, la intervención de los Estados Unidos ha sido determinante en el mismo), un análisis respecto de lo que convendría a los intereses del país y unas notas finales.
Y hemos visto que, en los últimos días se ha generado todo un problema político y diplomático con los Estados Unidos, país fabricante de los aviones de combate Lockheed Martin F-16C/D Block 70, debido a que el Presidente encargado, José María Balcázar, invitado a participar el viernes 17 de abril último a la firma de la LOA con los representantes del gobierno americano y de los fabricantes de los sistemas del avión, optó por presentarse en una radio, dar una entrevista y manifestar que iba a postergarse la compra de los aviones, luego que el Ministerio de Defensa y la Cancillería estuvieran en coordinaciones y negociaciones en los últimos meses para proceder a la compra. Esto ha generado diversas reacciones en medios de prensa, colectivos civiles y militares, criticando la decisión del Presidente, y también opiniones que defienden la actitud del mandatario, por lo que se hace necesario aclarar varios aspectos del proceso, en la que por desconocimiento se generan suspicacias.
HECHOS RESPECTO AL PROCESO – UN REPASO EN EL TIEMPO
La adquisición del sistema de armas F-16 Block 70 forma parte de un esfuerzo por establecer los requerimientos técnicos por parte de la FAP desde hace más de una década. El estudio correspondiente no es, como se ha mencionado, uno que haya tomado 14 años en completarse, sino que a lo largo de ese tiempo la institución armada ha realizado diversos estudios a efectos de presentarlos a las autoridades políticas para que, luego de revisados, decidan atender el requerimiento. Lamentablemente, la representación política peruana no atendió dicho pedido, postergándose esta decisión por mucho tiempo.
Debemos señalar que la Fuerza Aérea ha continuado realizando estudios hasta que se conformó el último Comité de Evaluación Técnico Operacional (CETO), en el que se hizo un estudio para la renovación de la flota de aviones de combate, debido a que confluían dos circunstancias: a) el final de la vida útil de los sistemas de armas Mirage 2000P/DP y Sukhoi Su-25, que son los dos que aún continúan volando con severas restricciones, al punto que hoy se puede decir sin cometer infidencia alguna, que el Perú carece de capacidades militares para controlar y defender su espacio aéreo; b) se contaba además ya, con la estructura político legal correspondiente para atender la renovación del material militar bajo un nuevo esquema, pasando de ser la institución armada la que compra a hacerlo la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas, entidad creada para el efecto. Eso a nivel interno, aunque en nuestra opinión no ha sido lo más determinante.
Lo que ha sido determinante para la adquisición son una serie de hechos que se empiezan a dar de manera clara desde enero de 2024, con la asunción al poder del Presidente Donald J. Trump, quien establece un cambio radical en la estrategia de seguridad americana, donde el principal enfoque es el reforzamiento de las relaciones de Estados Unidos con los países de América en su conjunto, priorizando la relación frente a sus relaciones con Europa u Oriente Medio, con el objeto de frenar el avance de China. Como ya lo señaláramos en otro artículo, Estados Unidos ha tomado una actitud decidida de avance en sus relaciones estratégicas con diversos países, y Perú no ha sido la excepción, tal como ha sucedido en el caso argentino, en el que ha sido por acción del gobierno americano que se dieron las facilidades necesarias a fin que el país gaucho pudiera adquirir 24 aviones F-16C/D Block 15 MLU a Dinamarca.
LAS FASES DEL PROCESO
Nos hemos permitido poner un cronograma ilustrativo para que el lector pueda entender la cadena de sucesos que fueron realizados de cara al proceso objeto del presente artículo.
| Fase 1 – Rigor técnico | |
| 15.05.2024 | Conformación CETO |
| 30.06.2024 | Evaluación “Long List” (10 aeronaves) |
| 15.12.2024 | Entrega Informe Final CETO (short list) |
| Fase 2 – Gestión Diplomática (Geopolítica) | |
| 05.05.2025 | Reunión con Pete Hegseth |
| 04.06.2025 | Promulgación Manual ACFFAA v9 |
| 15.08.2025 | Gira técnica a Francia y Suecia |
| 15.09.2025 | Notificación DSCA (F-16) |
| 25.09.2025 | Rondas de Negociaciones Offset (LM – MINDEF) |
| Fase 3 – Impulso final y crisis | |
| 10.10.2025 | Asunción Presidencial José Jerí |
| 13.12.2025 | Gobierno EE.UU. notifica al Congreso intención de designar a Perú como aliado estratégico principal no-OTAN (MNNA) |
| 14.01.2026 | Presidente Donald Trump firma la Determinación Presidencial Nº 2026-04 otorgando oficialmente el status MNNA al Perú |
| 18.02.2026 | Asunción Presidencial José María Balcázar |
| 04.03.2026 | Reunión final con Pete Hegseth (Fort Worth, Tx) |
| 06.03.2026 | Promulgación de Decreto Supremo sobre Compras estratégicas |
| 17.04.2026 | Reunión para firma de LOA e inasistencia Balcázar |
| 20.04.2026 | Suscripción de la LOA |
| 22.04.2026 | Renuncia de Ministro Defensa y Canciller |
Selección de plataformas – Evaluación inicial
En cuanto al proceso de selección de las plataformas y sus capacidades, el CETO primero definió una lista larga de posibles sistemas, las que enumeramos a renglón seguido:
| Plataforma | Resultado | Motivo | |
| 1 | F-16 Block 70 (Lockheed Martin, EE.UU.) | Finalista | Cumple requisitos establecidos por la FAP |
| 2 | Gripen E/F (SAAB, Suecia) | Finalista | Cumple requisitos establecidos por la FAP |
| 3 | Rafale F4 (Dassault, Francia) | Finalista | Cumple requisitos establecidos por la FAP |
| 4 | Eurofighter Typhoon (Consorcio europeo) | Descartado | Alto costo operativo |
| 5 | F-15 EX Eagle II (Boeing, EE.UU.) | Descartado | Alto costo operativo y exceso de capacidades |
| 6 | FA-50 Block 20 (KAI, Corea del Sur) | Descartado | Caza ligero, no es de superioridad aérea total |
| 7 | KF-21 Boramae (KAI, Corea del Sur) | Descartado | Aún es prototipo |
| 8 | MiG-35 (Rosoboronexport, Rusia) | Descartado | Sancionados, falta de soporte técnico |
| 9 | JF-17 Thunder (China/Pakistán) | Descartado | Falta de interoperabilidad con estándar OTAN |
| 10 | Tejas Mk.2 (HAL, India) | Descartado | Falta de madurez del sistema |
Para diciembre de 2024 la Fuerza Aérea ya contaba con un Informe Técnico Final en la que estaban designados tres plataformas finalistas, que a juicio del CETO cumplen con los requerimientos técnicos de la FAP, aun cuando tienen características, prestaciones y costos de operación distintos.
La Fuerza Aérea mantuvo en reserva las preferencias al interior de la lista corta antes indicada, aunque conforme a diversas declaraciones del entonces Comandante General, TTG Carlos Chávez Cateriano, ya se podía ir infiriendo que había una preferencia paulatina por el avión americano (y en segundo lugar por el avión sueco), lo que ha sido después corroborado por el oficial antes mencionado en una entrevista a un medio digital extranjero. Sin embargo había una cuestión primordial, la de los costos, la que debía ser abordada de manera directa con los proveedores, por lo que se inició una etapa de acercamiento a nivel diplomático, proceso que se inició en mayo del año pasado.
LA GESTIÓN DIPLOMÁTICA
En mayo de 2025 se llevó a cabo una reunión entre los Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de Perú con el Secretario de Defensa americano, sus asesores y el Jefe de Estado Mayor Conjunto, General Dan Caine, en el Pentágono, en el cual se expresaron los lineamientos de una relación estratégica ya existente entre las dos naciones, lo cual abordamos en un artículo anterior. En días posteriores los representantes peruanos, junto con el TTG Chávez Cateriano – quien también estuvo presente en la reunión antes indicada –, visitaron las instalaciones de Lockheed Martin a fin de poder conocer las características de boca de sus funcionarios.
Asimismo, en meses posteriores los mismos representantes hicieron visitas similares a los proveedores en Francia y Suecia, a fin de poder conocer con las empresas fabricantes, así como los representantes de gobierno de ambos países europeos, a fin de conocer de cerca cuales eran las propuestas de valor de sus sistemas para la FAP.
EL PROCEDIMIENTO LEGAL ACTUAL PARA LA ADQUISICIÓN DE BIENES Y SERVICIOS PARA LA DEFENSA EN EL PERÚ
Es importante señalar que se ha mencionado en más de una oportunidad que el proceso de adquisición de los aviones caza ha seguido el debido procedimiento legal. Y ese mismo está conformado por la intervención de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (ACFFAA), entidad creada en el año 2012 y que tiene por misión concebir, diseñar, planear, evaluar, ejecutar y hacer cumplir las normas y procedimientos para la adquisición de bienes y servicios para el Sector Defensa.
Es esta entidad la que, en el mes de junio de 2025, establece la Directiva MAN-001-DPC-ACFFAA v.9, la cual en su Capítulo V, numeral 5.1., establece lo relacionado a las contrataciones con carácter de secreto, secreto militar o por razones de orden interno, con lo cual permite a las entidades poder contratar sin la necesidad de publicar aspectos sensibles de la contratación (en este caso en particular, datos respecto al radar o al software de la computadora de misión) en el Portal de Transparencia del Estado peruano, lo que ha facilitado la contratación bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno (G2G[2]) en este caso (así como en otros que por su naturaleza dichas normas se apliquen. Esto es importante, porque el secreto militar no es solo una prerrogativa y requisito del Estado adquirente, sino que se hace también para cumplir con la normativa americana de transferencias de armas internacionales ITAR, sobre la cual escribimos en otro artículo.
LAS REGULACIONES AMERICANAS
Como esta es una contratación estratégica de carácter bilateral se tiene que observar las regulaciones americanas, quienes son los que actúan bajo un andamiaje legal y político de seguridad, sobre lo cual nos referimos en un anterior artículo también. Y esa estructura político legal está basada en la actuación coordinada del Departamento de Estado, el Congreso y la Administración que esté en funciones en un momento determinado.
Así, existen una serie de mecanismos a disposición de los países que gocen de un status conferido por el país norteamericano. Y en razón del interés americano en afianzar su influencia en la región sudamericana, a la ubicación geoestratégica del Perú en el Pacífico Sur y, sobre todo, a la preocupación generada por la importante inversión en infraestructura (el nuevo Puerto de Chancay) construida por un consorcio sino-peruano, es que la Administración Trump, a pedido inicial del gobierno peruano (estando José Jerí en funciones) decidió solicitar al Congreso la aprobación para nombrar al Perú como Aliado Importante No-OTAN, con lo cual se activan mecanismos administrativos y financieros como el FMS[3] y el FMF[4]. Ello facilitó que se pudieran avanzar con las negociaciones para ir aproximando posiciones, luego de las negociaciones sobre compensaciones Offset y a los requerimientos del Perú de comprar 24 aeronaves nuevas por un presupuesto de $3,500 millones[5].
LA FASE FINAL DEL PROCESO Y LA CRISIS POLÍTICA
A pesar de la inestabilidad que lamentablemente caracteriza la vida política peruana, con cambios de Presidente en tiempo increíblemente cortos (a lo largo del presente proceso ha habido tres Presidentes, y posiblemente vayan por un cuarto[6]), el proceso siguió avanzando, incluso con la promulgación de una norma que habilitaba la contratación de bienes y servicios estratégicos para la Defensa, en la que estaban incluidos los aviones caza. Finalmente se llegó a una oferta final, dentro del marco de una modalidad de contratación no competitiva (en donde no hay obligación de admitir varias propuestas y ceñirse bajo los principios generales de la Ley de Contrataciones del Estado, en razón de la especial naturaleza de los bienes y servicios objeto de la presente nota), con lo que el Perú finalmente comunicó al gobierno americano la elección del caza F-16, coordinándose una reunión para la firma de la Letter of Offer and Acceptance (LOA) para el pasado viernes 17 de abril.
No obstante lo señalado, y de manera insólita, ya que antes había suscrito las resoluciones de promulgación del Decreto Supremo que habilitaba la compra, el Presidente interino se negó a asistir a la ceremonia de suscripción de la LOA, decidiendo ir a una emisora radial a manifestar que hablaría con su Gabinete a fin de decidir la postergación de la firma, lo cual generó gran malestar en el Embajador americano, dado que la ceremonia contaba con la asistencia del CEO de Lockheed Martin y funcionarios de otras empresas y del gobierno americano, lo que desencadenó una serie de pronunciamientos de diversos colectivos criticando la decisión del Presidente.
Finalmente, en las tempranas horas del lunes 20 de abril la LOA fue suscrita por el representante designado por el gobierno peruano (mediante la norma suscrita por el mismo Balcázar), quien es el representante del llamado Órgano Bajo el Ámbito de Competencia (OBAC), que son unidades ejecutoras del Sector Defensa en el Perú, que realizan sus requerimientos de compra y contrataciones (especialmente en el mercado extranjero) a través de la ACFFAA[7]. Y en este caso, la LOA fue suscrita – según hemos podido averiguar – por el Jefe del SEBAT[8], que es el Servicio de Abastecimiento Técnico, órgano dependiente de la Dirección de Logística de la Fuerza Aérea del Perú, con lo que se habría dado cumplimiento a lo establecido en la normativa peruana, y conforme al acuerdo de Gobierno a Gobierno, como así lo reafirma el Embajador americano en Lima, en su comunicación en su portal el día de ayer[9].
CONCLUSIONES – EL INNECESARIO ESTORBO PRESIDENCIAL
El desarrollo de los aspectos del proceso de adquisición de capacidades militares actualizadas en el instrumento aéreo, que abordamos en la presente nota, busca que el lector comprenda el alcance de la construcción de capacidades militares bajo el esquema de cooperación militar americano. A pesar que ha sido un proceso relativamente largo y no suficientemente aclarado en algunos detalles, al final se ha tratado de uno llevado a cabo con seriedad y profesionalismo por parte de la Fuerza Aérea del Perú y del Ministerio de Defensa, así como por la Cancillería y otros sectores del Ejecutivo peruano, a pesar de la inestabilidad política que ha existido en el último bienio, todo ello enmarcado en una confluencia de intereses tanto del país sudamericano como por los Estados Unidos, a fin de reforzar sus lazos de amistad y cooperación, estando próximo a cumplirse 200 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Al final, lo que pudo haber sido un gesto protocolar usual se convirtió en un problema innecesario y potencialmente dañino en las relaciones entre ambos países, por la negativa de un actor cuya intervención no era – ni será – necesaria para perfeccionar lo que viene siendo contrato de equipamiento militar más grande de la historia del Perú, ya que la normativa contemplaba otros funcionarios encargados de tal tarea. El Presidente al suscribir la norma legal (en el mes de marzo de este año), para habilitar la compra de equipos estratégicos para el Sector Defensa ya había autorizado que ese proceso continúe y se perfeccione. Lo hecho el viernes 17 de abril último, no solo el no asistir a una ceremonia en la que se rubricarían documentos en el marco del cumplimiento de una política de Estado necesaria y beneficiosa para el país, largamente desatendida, y en la cual el, como Jefe de Estado, debiera estar comprometido, sino al manifestar que ese proceso sería postergado, creo fricciones innecesarias y pudo causar graves consecuencias políticas e incluso económicas.
[1] Licenciado en Derecho, Gerente General de la Sociedad Comunicaciones para la Defensa y Seguridad, editora de la Revista Perú Defensa & Seguridad. Ha sido facilitador del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC), de la Escuela Superior de Guerra Naval de la Marina de Guerra del Perú, con estudios en el William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies – National Defense University (NDU), Washington, D.C.
[2] Government-to-government.
[3] Foreign Military Sales
[4] Foreign Military Financing
[5] El monto del presupuesto asignado para la compra fue determinado en el Informe Técnico por el CETO, desconociéndose la metodología para determinar dicho monto, y en su momento fue materia de discusiones y dudas de parte de muchos interlocutores, por cuanto algunos consideraban que era insuficiente para cubrir los costos de adquisición de las 24 aeronaves, y al parecer fruto de las negociaciones llevadas a cabo por ambos gobiernos, se ha llegado a un acuerdo y se está fijando ese monto para la compra de las 24 aviones de combate.
[6] Al momento de escribir este artículo hay noticias que agrupaciones políticas dentro del Congreso estarían buscando vacar al Presidente interino José María Balcázar, luego de un poco más de 60 días en el cargo.
[7] Entre dichos OBACs tenemos al Ejército del Perú (EP), la Marina de Guerra (MGP), la Fuerza Aérea (FAP), el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA), la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA), la Escuela Nacional de Marina Mercante (ENAMM) y otros organismos desconcentrados del Ministerio de Defensa.
[8] El cargo suele ser ejercido por un Coronel FAP, y según reportes la persona designada, quien suscribió la LOA, fue el Crnel. FAP Carlos Rey Benavente.
[9] https://pe.usembassy.gov/es/embajador-navarro-sobre-la-compra-de-peru-de-los-aviones-f-16-block-70/

