¿SE VIENE UNA TORMENTA PERFECTA? – COMENTARIOS RESPECTO AL EJERCICIO SOUTHERN SEAS 2026 Y SU IMPACTO GEOPOLÍTICO EN LA REGIÓN

csg 11 and cvw 17

Por:     Domingo SILVA Cancino[1]

Hace unas semanas se dio inicio al ejercicio de despliegue Southern Seas 2026, con la participación del Ala Aérea Embarcada 17[2], que conforma la dotación del portaaviones CVN-68 USS Nimitz, el mismo que forma parte de un grupo de tarea mayor, el Grupo de Ataque Embarcado 11[3].  Este ejercicio, que no es el primero que se lleva a cabo es, en este caso, un hecho histórico, por ser el último ejercicio en el que participa el portaaviones antes mencionado, antes de su parada final en Norfolk (Virginia), previo a su desmantelamiento, después de 50 años de servicio ininterrumpido. A la fecha el Grupo de Tarea está en el dominio marítimo brasileño, para iniciar ejercicios con la Marinha do Brasil, en su camino final.  Se estima que el viaje final del USS Nimitz debiera terminar en el mes de junio de este año.

Debemos señalar que el enfoque de esta nota no es solo reportar el último despliegue de un grupo de tarea determinado de la US Navy, sobre la base de fuentes de información abierta, sino el mostrar el valor de las capacidades militares en la construcción de opciones para los decisores gubernamentales para resolver situaciones políticas en la región. La presente nota es un ejercicio académico de observación de los efectos políticos de contar con las capacidades militares en el lugar y momento determinados, teniendo como marco el intrincado ajedrez político en la región, encuadrado todo ello con las noticias de un posible cambio en el balance de poder en Cuba (con las declaraciones de Trump y del Secretario de Estado, Marco Rubio, de los últimos días) y Venezuela (se filtran rumores de un posible golpe de Estado en contra de la Presidente encargada, Delcy Rodríguez).

LA ACTUAL ESTRATEGIA DE SEGURIDAD AMERICANA Y LA SITUACIÓN DE LAS RELACIONES CON LOS PAÍSES DE LA REGIÓN

En una nota anterior, nos referimos a la estrategia de seguridad estadounidense a lo largo de su historia, haciendo la observación de como la Política del Buen Vecino de la Administración Roosevelt le permitió a Estados Unidos contar con un ambiente más amigable en la región americana, ante el avance del imperialismo en Japón y el nazismo en Alemania. Hoy, con la extendida creencia que Estados Unidos enfrentaría un conflicto mayor con China en los próximos años, el gigante norteamericano está volviendo a una estrategia similar a la citada política de la Administración Roosevelt, lo cual se viene evidenciando desde el año 2024. Así, en orden cronológico, citaremos algunos eventos relevantes:

  1. La publicación del último documento de Estrategia de Seguridad Nacional americano del año 2025, en el que América Latina pasa a ser el foco de principal interés en la política exterior americana, siendo este un inocultable cambio de postura respecto a otros documentos similares, en donde el foco de interés estaba en Oriente Medio o en Rusia y China;
  2. La intervención americana, determinante en el proceso de recuperación de capacidades militares aéreas de la Fuerza Aérea Argentina, con la compra de los F-16 daneses, como respuesta a una eventual consideración de cazas chinos para el equipamiento de dicha Fuerza;
  3. La intervención militar a inicios de año en Venezuela por parte de fuerzas especiales americanas para extraer a Nicolás Maduro y su esposa de su residencia en Venezuela, su captura y traslado a una cárcel en Estados Unidos, lo que fue resultado de haber declarado a aquel como líder de una red de crimen organizado trasnacional (el Cartel de los Soles), lo que legalmente le permite a los organismos de seguridad y defensa norteamericanos concebir, planear y ejecutar diversas operaciones en contra de determinadas personas fuera de su jurisdicción;
  4. La presencia de gestos políticos evidentes de acercamiento estratégico con el Perú, como la reunión del Ministro de Relaciones Exteriores y Defensa del Perú con el Secretario de Guerra Pete Hegseth en mayo del año pasado, la declaración del Perú como aliado estratégico principal no-OTAN (MNNA) en enero de este año, la autorización de una inversión de $1,500 millones en la Base Naval del Callao, y la elección en abril último del avión F-16C/D Block 70 de Lockheed Martin como el nuevo sistema de armas multirol para la Fuerza Aérea del Perú;
  5. Una agenda muy activa de ejercicios de entrenamiento con diversas fuerzas armadas del continente, como los ejercicios con el Ejército ecuatoriano, los entrenamientos en operaciones en alta montaña Southern Vanguard con unidades de los Ejércitos argentino, chileno y peruano; así como los ejercicios PASSEX y de despliegue Southern Seas 2026, por citar a los últimos de ellos.  

LA SITUACIÓN EN EL CARIBE

Como parte de su estrategia en la región, Estados Unidos ha determinado que las acciones llevadas a cabo y señaladas en los párrafos anteriores no son suficientes para consolidar su posición en el hemisferio, y ha decidido tomar acciones en contra de Venezuela y Cuba, no solo por su pernicioso efecto en la región[4], sino porque en estos países se han organizado estructuras que promueven el crimen transnacional, principalmente el narcotráfico.

La situación venezolana de inseguridad es ya conocida, en la que la actividad del narcotráfico ha operado con plena impunidad y con complicidad del régimen, y representa una sustancial fuente de ingresos para este, o al menos representaba hasta este año, en el que la administración Trump decidió que debían tomarse medidas al respecto. Venezuela, a pesar de su menguada situación económica, poseía, en el papel, capacidades militares duras para repeler cualquier intento de intervención, y eso parecía así hasta inicios de año, cuando una intervención militar de madrugada pudo efectuarse dentro del territorio venezolano y llegar a una de las instalaciones más resguardadas en ese país para extraer al mandatario Nicolás Maduro y su esposa. A nuestro parecer, esto fue un globo de ensayo, para probar las capacidades del Grupo de Respuesta Anfibio (ARG) y sus posibilidades frente a un adversario en el papel mucho más capaz, pero que no pudo reaccionar a tiempo para evitar la intervención.

En el caso de Cuba, su situación es distinta a la de Venezuela, aunque parezca estar en una posición de relativa mayor debilidad frente a su aliado, por la grave situación económica que atraviesa, posee capacidades que la segunda no replica:

  1. Posee un servicio de Inteligencia sumamente experimentado y sofisticado, el G2 que para algunos es uno de los mejores del planeta[5]. Sus mayores capacidades están desarrollado alrededor de redes de Inteligencia Humana (HUMINT) más que en el uso de la tecnología, y en eso se han destacado por su extraordinaria resiliencia y disciplina;
  2. En los últimos años han desarrollado una red robusta de inteligencia de señales (SIGINT) y escucha, principalmente en estaciones como el complejo de Bejucal, donde están instaladas un arreglo de antenas de disposición circular (CDAA) que les permite interceptar y monitorear comunicaciones militares en el Caribe y en el sur de la Florida (la estación naval de Key West y Mayport);
  3. Posee otros medios de escuchas e interceptación satelitales, en Calabazar y Wajay, también con ayuda del gigante asiático (desarrollado con ayuda de técnicos de empresas como ZTE y Huawei), y estas complementan las redes de espías diseminados en el sur de la Florida

Esta situación plantea que cualquier escenario pre-intervención en Cuba pase, en nuestra opinión, por la anulación o degradación de sus capacidades de inteligencia electrónica, particularmente las que tienen instaladas en diversos puntos de la isla[6], porque  

EL DESPLIEGUE NAVAL

Desde el mes de agosto de 2025 se activó el despliegue del Grupo de Respuesta Anfibio liderado por el LHD-7 USS Iwo Jima, el mismo que sirvió de base para la Operación Absolute Resolve, para la captura de Nicolás Maduro, con lo que el Grupo (o Fuerza de Tarea) se desplegó a aguas del Mar Caribe, primero en una operación de interdicción de lanchas usadas por narcotraficantes para llevar droga por mar hacia los Estados Unidos (Operación Southern Spear), y luego en la ejecución, el 3 de enero de este año, de la operación arriba señalada.

Con este Grupo Anfibio los Estados Unidos no solo iniciaron un proceso de postura naval estratégica en la zona, imponiendo presencia en el Caribe, sino que dio inicio a una serie de operaciones destinadas a reconfigurar el panorama político, en sucesivas etapas:

  1. Operaciones de interdicción de lanchas usadas para el transporte de narcóticos por el Caribe venezolano hacia los Estados Unidos (Southern Spear), esto aparte del efecto inmediato de ir estrangulando las vías de extracción de los ilícitos productos fueron la primera prueba de capacidad de respuesta en el mar por parte de la Armada Bolivariana de Venezuela;
  2. La operación de intervención y extracción de Nicolás Maduro y su esposa (Cilia Flores), a inicios de año, a fin de desarticular la estructura de poder en Venezuela, ya que conforme a informes de inteligencia, Maduro paso a ser considerado lider de una organización llamada El Cartel de los Soles, una organización de crimen transnacional que ha sido catalogada como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos, con lo cual este país tiene las vías establecidas en su legislación para realizar las medidas que consideren necesarias donde sea necesario;
  3. Mantenimiento de la presencia estadounidense en la zona con capacidad de intervención rápida (a cargo de la Unidad Expedicionaria de Marines 22 – 22nd MEU[7]) a fin de realizar diversas tareas, incluidas las de apoyo humanitario, en caso la Administración estadounidense lo determine por conveniente.

Las capacidades del Grupo de Respuesta Anfibio (ARG) se detallan en el siguiente cuadro (incluyendo sus capacidades orgánicas en guerra electrónica):

Amphibious Ready Group (ARG)
LHD 7USS Iwo JimaPlataforma de asalto aéreo y mando y controlCapacidad para operar aviones STOVL (F-35B, AV-8B), MV-22B Osprey y helicópteros de ataque
LPD 28USS Fort LauderdaleBuque de transporte anfibioTransporte de MEU, vehículos y equipos, con ciertas capacidades aéreas y de desembarco
LSD 51USS Oak HillCarguero de combateTransporte de vehículos blindados, artillería y suministros
SSNClase Virginia no identificadoSubmarinoVigilancia y protección antisubmarina (ASW)
TAO-EUSS Rainier (presumiblemente)PetroleroAbastecimiento de combustible al grupo anfibio
Aviation Combat Element (ACE) – embarcada en el LHD-7 USS Iwo Jima
VNM-263“Thunder Chickens” (Reinforced)MV-22B Osprey (12)Transporte de asalto. Es el escuadrón principal del ACE
VMFA-542“Tigers”F-35B Lightning II (6)Defensa aérea, SEAD, apoyo a tierra
HMLA-269“Gunners”AH-1Z Viper (4) y UH-1Y Venom (2)Escolta armada a los MV-22B Ospreys en operaciones de inserción en territorio hostil.
HMH-461“Ironhorse”Ch-53K King Stallion (4)Transporte de carga pesada para proyectar poder naval a tierra
HSC-26“Detachment 1”MH-60S Seahawk (2)Búsqueda y rescate (SAR) y servicios logísticos (VERTREP)
Capacidades EW (guerra electrónica) del ARG
 LHD-7 USS Iwo Jima                          LPD-28 USS Fort LauderdaleAN/SLQ-32(V)6 SEWIPDefensa electrónica de los buques, detectando y engañando misiles antibuque
 F-35B Lightning IIAN/ASQ-239Sistema EW interno, que ofrece una capacidad de detección y recolección de datos de radares enemigos en 360º y clasificarlos
AN/APG-81El sistema EW utiliza el radar AESA del avión para hacer interferencia selectiva (jamming), cegando radares enemigos
MADLEl sistema EW recolecta los datos de inteligencia de señales (SIGINT) de largo alcance y los comparte, en tiempo real, con el resto de la flota
 MV-22B OspreyAN//ALQ-211(V)2 (SIRFC)Este sistema (Suite of Integrated Radio Frequency Countermeasures) integra alerta de radar, interferncia activa y dispensadores de contramedidas
AN/APR-39D(V)2Sistema de alerta radar (RWR) digital, de alta precisión, que no solo alerta de la presencia de amenazas, sino que las geolocaliza
AN/ALQ-231 Intrepid Tiger IIJammer táctico ofensivo, para degradar sistemas de comunicación, mando y control del adversario
AN/AAR-47                    AN/ALE-47Sistema de alerta de aproximación de misiles y dispensador de contramedidas. Se usan para autodefensa.
 AH-1Z Viper                                 UH-1Y VenomAN/APR-39D(V)2Sistema de alerta radar (RWR) digital, de alta precisión, que no solo alerta de la presencia de amenazas, sino que las geolocaliza
AN/ALQ-231 Intrepid Tiger IIJammer táctico ofensivo, para degradar sistemas de comunicación, mando y control del adversario
AN/AAR-47                    AN/ALE-47Sistema de alerta de aproximación de misiles y dispensador de contramedidas. Se usan para autodefensa.
 22nd MEU SIGINTMarine Radio Batallion (RadBn) – AN/MLQ-40 ProphetDetección de medios locales de comunicación en el terreno

Sin embargo, a pesar de las capacidades del ARG[8], que son robustas para efectos que una fuerza expedicionaria de Marines de 2,500 hombres pueda operar en el Caribe, en este caso, consideramos que el caso de Cuba es distinto y más complejo, dada a) su gran experiencia en temas de inteligencia y en operaciones de adoctrinamiento ideológico y político, siendo considerados mentores en la implantación de proyectos socialistas en Venezuela y en otros países de la región, b) la facilidad que brinda a China y Rusia para el establecimiento de redes de espionaje electrónico e inteligencia en la isla, la que se encuentra a solo 90 millas náuticas del Estado de la Florida, el situado en el extremo sur del continente y base del Comando Sur y otras agencias encargadas de la cooperación en seguridad y defensa en el Hemisferio Occidental (las Américas), lo cual es considerado altamente inconveniente y hasta peligroso.

Es por ello que, en un escenario de elevada tensión y probable toma de control de la isla caribeña (tal como lo ha declarado el Presidente Trump), es necesario el reforzamiento de un dispositivo militar mucho más potente, para lograr el control del espacio aéreo y electromagnético en el Caribe, establecer la total dominación del mismo y así poder finalmente sea suprimir (o incluso destruir) completamente las capacidades de escucha electrónica instaladas en la isla, que sirve a la Inteligencia china y posiblemente rusa.

SOUTHERN SEAS 2026 – ¿SOLO UN EJERCICIO DE DESPEDIDA?

Este ejercicio de diplomacia militar, que no es el primero de su tipo que se ha realizado, se realiza con la participación del CSG 11 con el USS Nimitz a la cabeza, y se inició en marzo de este año, partiendo de Bremerton (San Diego). La idea es llevar al portaaviones a su destino final (en Norfolk, Virginia) para su decomisionamiento, y dado su gran tamaño no iba a poder pasar por el Canal de Panamá, así que se le ha hecho circunnavegar por todo el continente, lo que se aprovecha para realizar una nutrida agenda de ejercicios (muchos de ellos de pasaje, o PASSEX) con diversas Armadas de la región, y en este momento ya está dentro del dominio marítimo brasileño, luego de haber estado realizando el Ejercicio Gringo-Gaucho 2026 en días anteriores, con la Armada de la República Argentina (ARA).

Entonces, esta circunnavegación realizada por el Grupo de Tarea ha llevado diversas capacidades orgánicas por todo el continente (centradas en las capacidades de su Ala Aérea Embarcada), las que – llegado el momento – pueden ser un elemento que se integre a la ARG con una capacidad de ataque y protección electrónica que pueda degradar, anular y hasta suprimir las capacidades de escucha e inteligencia arriba señaladas, sea como objetivo pre-intervención para un cambio de mando y orientación política en la isla, como – de paso – anular o degradar significativamente su influencia ideológica en la región.

A efectos de ilustrar lo manifestado, mostramos a continuación las capacidades del Grupo de Ataque liderado por la referida nave, centrándonos en sus capacidades en guerra electrónica:

Carrier Strike Group 11 (CSG 11)
CVN 68USS NimitzPortaavionesCentro de mando y control del Grupo de Ataque y base del CVW 17
DDG 101USS GridleyDestructorEscolta multipropósito y principal plataforma de defensa del portaaviones
SSNClase Virginia no identificadoSubmarino de ataque nuclearEscolta furtiva y punta de lanza de detección adelantada
TAO-EUSS Rainier (presumiblemente)Buque de apoyo logísticoBuque logístico y de sostenimiento del Grupo de Ataque en altamar
Carrier Air Wing 17 (CVW 17) – embarcada en el CVN 68 USS Nimitz
VFA-22“Fighting Redcocks”F/A-18E/F Super Hornet (12)Ataque marítimo y coordinación de combate
VFA-94“Mighty Shrikes”F/A-18E/F Super Hornet (12)Superioridad aérea y defensa de flota
VFA-137“Kestrels”F/A-18E/F Super Hornet (12)Interdicción y ataque de precisión larga distancia
VMFA-323“Death Rattlers”F/A-18C (transición a F-35C) (10)Apoyo aéreo cercano y operaciones conjuntas con fuerza de desembarco
VAQ-139“Cougars”EA-18G Growler (5-7)Variante especializada de guerra electrónica
VAW-116“Sun Kings”E-2D Advanced Hawkeye (5)Alerta temprana, mando y control aeroespacial (AEW)
HSM-73“Battlecats”MH-60R Seahawk (11)Guerra antisubmarina (ASW) y ataque con misiles Hellfire/APKWS contra embarcaciones rápidas
HSC-6“Indians”MH-60S Seahwk (8)Busqueda y rescate (CSAR) y logística vertical
VAQ-139 “Cougars”
(5-7)EA-18G GrowlerAN/ALQ-99 Tactical Jamming SystemPods externos para interferencia electrónica de alta potencia
AN/ALQ-218Receptores de precisión en la punta de las alas para ELINT (detectar, identificar y geolocalizar radares enemigos
INCANSSistema de comunicación interna de la tripulación para poder operar mientras realizan interferencia electrónica
AGM-88 HARMMisil anti-radiación para operación de supresión de defensas aéreas enemigas (SEAD)
AIM-120D (2, estaciones 4 y 8)Autodefensa
Alcance720 km (390 millas náuticas), que puede aumentar con reabastecimiento en vuelo
VelocidadEn operaciones, Mach 0.8-0.9; velocidad máxima, Mach 1.8

Southern Seas 2026 puede ser la oportunidad para que en este mes se puedan tomar acciones decisivas en el panorama de la seguridad y defensa en el Caribe y, por consecuencia, en el Hemisferio Occidental (Las Américas). Sin embargo, la presencia del CSG 11, si bien es cierto que otorga opciones a la administración estadounidense respecto de qué hacer no solo con la situación de Cuba sino como medida de degradación de la influencia china en el continente, está sujeta a otros factores político-estratégicos, como la acción de diversos factotums[9] que pueden terminar haciendo que la decisión de una posible intervención en la zona se postergue. 

Si ese fuera el caso, el paso del portaaviones por la zona no tendría por qué salirse de lo programado, ya que los escuadrones embarcados pueden ser embarcados en otros portaaviones o pueden operar desde tierra, con lo que la posibilidad que el VAQ-139 Cougars opere desde una base en Puerto Rico o en Key West (o Homestead, o cualquier otra base en Florida) es posible[10], por lo que las opciones se mantienen y no están vinculadas necesariamente con la presencia del Grupo de Ataque del USS Nimitz. Esa es la gran ventaja de invertir en capacidades diversas, porque llegado el caso pueden decidir o hacer un ataque a las instalaciones de escucha electrónica, degradando la capacidad de la Inteligencia china en la región (de la cual también se beneficia el G2) o ya proceder con una intervención como la realizada en Venezuela, aunque son dos realidades distintas.

CONCLUSIONES –

Nuestro artículo, como indicamos al inicio, es solo un análisis prospectivo de las capacidades que puede aportar la presencia del Grupo de Ataque de Portaaviones 11 (CSG 11), como parte de un escenario político estratégico complejo, en el que hay varios factores que están gravitando en estos momentos. Nuestro objetivo es dar una lectura de como las capacidades de una nación, que toma mucho tiempo, esfuerzo y dinero en poner a punto, pueden – llegado el caso – inclinar la balanza en la consecución de objetivos políticos que marquen el futuro de una nación, del Hemisferio Occidental (Las Américas).

Así enfocado, y analizando la factibilidad que puede inferirse de diversa información de fuente abierta, podemos afirmar: 1) que las acciones de los Estados Unidos para frenar la influencia china en el Hemisferio Occidental no es suficiente sin la intervención en dos de los países del Caribe que han sido los ejes no solo de la perniciosa influencia ideológica en la sub región latinoamericana, sino que han sido foco de propagación y apoyo a diversas estructuras de crimen organizado transnacional, sobre todo narcotráfico y terrorismo; 2) que en las últimas semanas venimos siendo testigos de las crecientes tensiones existentes entre Cuba y los Estados Unidos, y de la posibilidad declarada de una intervención, así como ocurrió en Venezuela a inicios de año; 3) que el ejercicio de despliegue Southern Seas 2026 ha resultado no solo la ocasión propicia para un último despliegue del portaaviones más antiguo de la armada estadounidense (US Navy), como medida de diplomacia militar y entrenamiento con sus pares latinoamericanos, sino que en su paso por la costa atlántica va a posicionar cerca a las costas de Jamaica muy cerca a Cuba, donde debe estar en capacidad de operar conjuntamente con la ARG, desplegado en la zona desde mitad del año pasado, y de donde partió la fuerza que realizó la operación Southern Spear (para la captura de Nicolás Maduro y esposa, a inicios del presente año); y 4) que las capacidades conjuntas del CSG 11 y del ARG, sobre todo las de guerra electrónica, podrían ser un instrumento conveniente para que llegado el caso, los Estados Unidos puedan inutilizar la red de escucha electrónica que China habría instalado en la isla, vulnerando la seguridad de los Estados Unidos.

Este es un análisis prospectivo de escenarios, no es un informe de Inteligencia, sino solo un análisis de capacidades militares y las posibilidades (opciones) que pueden brindar a los decisores políticos a cargo de la Administración Trump.


[1] Licenciado  en  Derecho, Gerente General de la Sociedad Comunicaciones para la Defensa y Seguridad, editora de la Revista Perú Defensa & Seguridad. Ha sido facilitador del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC), de la Escuela Superior de Guerra Naval de la Marina de Guerra del Perú, con estudios en el William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies – National Defense University (NDU), Washington, D.C.

[2] Carrier Air Wing 17, que es la dotación de aeronaves que van en un portaaviones asignado a una zona de operaciones bajo uno de los Centros de Comando Operacionales del sistema de defensa estadounidense.

[3] Carrier Strike Group 11, que viene a ser la Fuerza de Tarea

[4] Es de público conocimiento que los regímenes socialistas establecidos en Cuba y Venezuela a lo largo de los últimos 30 años (y más de 65 años en el caso de Cuba) solo han traído a sus pueblos miseria económica y pérdida de libertades civiles y políticas, obligando a sus poblaciones a emigrar a diversos países del Hemisferio Occidental y otras partes del mundo, generando crisis migratorias en muchos países vecinos.

[5] El servicio de inteligencia cubano (G2) es reconocido internacionalmente por su disciplina operativa y su enfoque en Inteligencia Humana (HUMINT). Expertos en contrainteligencia, como el ex jefe de la CIA, James Olsen, destacan su capacidad de penetración ideológica y el engaño estratégico, superando en eficacia a otros servicios con mayores presupuestos en tecnología. Al respecto, leer Olson, J.M. (2019). To catch a spy: The art of Counterintelligence. Georgetown University Press. ISBN: 978-1626166806.

[6] Los arreglos circulares de disposición de antenas (CDAA), como el del complejo del Bejucal (cerca de La Habana), permiten la radiogoniometría de alta precisión para interceptar señales de HF/VHF, lo que permite afinar las capacidades de interceptación y escucha de las comunicaciones. El mencionado complejo, junto con los de Calabazar y Wajay se encuentran en el lado norte de la isla, quedando de cara a la costa de Florida, donde se encuentran diversas instalaciones militares y de Gobierno, como el Comando Sur (USSOUTHCOM), la Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta (JIATF), la Estación Aeronaval (NAS) de Key West, entre otros. Para más detalle de estas arquitecturas o arreglos de antenas y su funcionamiento, véanse los reportes del Jane´s Intelligence Review sobre estaciones SIGINT en el Caribe y el estudio del Center for Strategic and International Studies (CSIS) sobre la modernización de la estructura de escucha china en Cuba (2024-2026).

[7] Marine Expeditionary Unit (Unidad Expedicionaria de Marines), que es la unidad operativa de respuesta más pequeña dentro de la estructura de la Fuerza de Tarea Aeroterrestre de Infantería de Marina (MAGTF), compuesta de alrededor de 2,000-2,500 hombres.

[8] En el que estamos resaltando sus capacidades de ataque y protección electrónica. El Amphibious Ready Group se organiza bajo un mando dual: el Comando del Grupo Anfibio (PHIBRON) y el Comandante de la MEU, a fin de integrar el poder naval con el terrestre. Ver las referencias técnicas en el U.S. Navy/Marine Corps Amphibious Doctrine (NWP 3-02/MCWP 3-10).

[9] Factótum tiene diversas acepciones, pero se dice del que tiene la capacidad y poder real, como puede ser un Presidente inclusive, pero también gente cercana al poder con gran influencia. En ese concepto pueden nombrarse a varios de los actores principales actuales en este tema.

[10] Por la sensibilidad de la información y las misiones que manejan aviones como los Growlers, estos operan bajo silencio radial (usando sus sistemas de comunicación encriptada con enlace de datos seguro Link 16) y generalmente operan sin mostrar su ubicación en las plataformas de tráfico civil. Sin embargo, si operan desde las estaciones de Key West o de Puerto Rico, deberían depender críticamente del reabastecimiento aéreo. Y según registros del ADS-B Exchange (que es una plataforma de monitoreo de vuelos en tiempo real, tipo Flightradar 24, pero que también recoge vuelos de aviones militares si estos encienden sus transponders), se ha detectado los días 2, 3 y 5 de mayo de 2026 vuelos frecuentes de aviones reabastecedores KC-135R Stratotanker y KC-46A Pegasus, lo que podría ser un indicativo – por supuesto que no confirmado – de vuelos de patrulla aérea de larga duración en la zona de los corredores aéreos entre Florida y el Windward Passage (Corredor de los Vientos), que es la zona entre Cuba y Haití.