¿CARRERA ARMAMENTISTA O AUTONOMÍA ESTRATÉGICA? EL IMPACTO DE LA RENOVACIÓN DEL PODER NAVAL EN SUDAMÉRICA

poder naval sudamérica foto destacada

Por:   Domingo SILVA Cancino[1]

Christian BARCLAY Venegas[2]

En las últimas décadas, el panorama de la seguridad marítima en el Hemisferio Occidental ha estado dominado por la necesidad de contrarrestar amenazas trasnacionales asimétricas, así como proteger las extensas líneas de comunicación marítima (SLOC[3]).  Sin embargo, el escenario geopolítico global, el estado operativo de las flotas de las principales armadas de Sudamérica, así como las demandas de soberanía económica y desarrollo industrial, están impulsando (en algunos casos nuevamente[4]) un cambio de paradigma en el equipamiento naval sudamericano. Países como Brasil, Chile, Colombia y Perú no solo están renovando sus buques de combate de superficie de primera línea (así como otras naves de apoyo), sino que están redefiniendo la relación con la base industrial de defensa global, mediante la construcción conjunta y la transferencia de tecnología.

Este fenómeno no constituye una carrera armamentista tradicional, sino un esfuerzo por alcanzar una autonomía estratégica relativa, así como satisfacer las necesidades de las armadas de estos países de contar con fuerzas navales actualizadas en lo material (incluyendo sus sensores, equipos de guerra electrónica y sistemas de armas). Al analizar de manera comparativa los programas de renovación naval de estos países, queda en evidencia que el equilibrio geopolítico regional está virando hacia la construcción de capacidades navales con participación de las industrias locales, con miras a establecer proyecciones de poder naval con tecnología de última generación.  El impacto de este resurgimiento no está únicamente limitado al contexto local,  sino que participa de una dinámica de realineamiento político-estratégico en la región con el actual gobierno de los Estados Unidos[5], aportando un nuevo impulso a esquemas de seguridad y defensa cooperativas en todo el Hemisferio.

El mar, como uno de los dominios estratégicos en el campo militar, es el andamiaje invisible pero fundamental sobre el cual se sostiene el desarrollo económico del Hemisferio. A través de las referidas líneas de comunicación marítimas se ejecuta el comercio internacional, indispensable para las economías de dichos países.  Sin embargo, la obsolescencia de las flotas de combate de las principales economías sudamericanas (en algunos casos, suponiendo ya un severo recorte en la disponibilidad y eficacia de los medios que componen las mismas), plantea una limitación inaceptable a la posibilidad de establecer soberanía en los vastos espacios oceánicos.

Para tener una idea de la extensión de tales espacios, debemos indicar que el espacio oceánico que circunda el continente sudamericano se calcula, en términos gruesos (tomando en cuenta el Océano Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Mar Caribe) en más de 120 millones de km².  A continuación, desglosaremos las áreas marítimas bajo responsabilidad de los países objeto del presente análisis, incluyendo sus respectivos dominios marítimos[6] y áreas de responsabilidad para seguridad en el mar:

PaísBrasilColombiaPerúChile
Dominio marítimo y Áreas de Responsabilidad (km²)3´600,000 – Dominio Marítimo / ZEE 200 mn589,360 – Mar Caribe626,540 – Mar de Grau (extensión original)3´648,532 (ZEE – Convención del Mar ONU)
950,000 – 2´100,000 (según propuestas de extensión del zócalo continental – Convención del Mar ONU)339,300 – Océano Pacífico50,284 (por fallo delimitación marítima – Corte Internacional de La Haya 2014)851,468 – Extensión zócalo continental
4´500,000 – 5´700,000 – Dominio Marítimo Total928,660 – Dominio Marítimo Total676,824 – Dominio Marítimo Total4´500,000  Dominio Marítimo Total
14´200,000 – NAVAREA VDebido a su acceso bioceánico. Colombia forma parte de la NAVAREA IV (Mar Caribe) y XII (Océano Pacífico), pero no tiene área asignada, porque actúa como Coordinador Nacional con Estados Unidos, sea con la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial y la Guardia Costera de Estados Unidos, y tienen solo la responsabilidad de colectar, generar y difundir Información de Seguridad Marítima (MSI)6´290,000 – NAVAREA XVI26´400,000 – NAVAREA XV
Total: 18´700,000 – 19´900,000Total: 928,660Total: 6´966,824Total: 30´900,000

Estos espacios marítimos no solo son escenario de las líneas de comunicación marítimas, sino también – lamentablemente – de problemas de seguridad para las naciones del Hemisferio, entre las que las actividades de tráfico ilícito (de drogas y personas), así como piratería y la explotación indiscriminada e irresponsable de recursos hidrobiológicos, perpetrada por flotas extranjeras (siendo mayormente chinas en el Hemisferio Sur), constituyen brechas de seguridad que no pueden ser respondidas con unidades obsolescentes en sus sensores, sistemas de armas y cascos A partir de esa realidad, surge la necesidad de invertir en plataformas que puedan hacer frente a eventuales adversarios con diversa capacidad combativa (desde amenazas asimétricas – piratas, narcotraficantes o contrabandistas – hasta fuerzas navales que respondan a intereses en conflicto con alguna de las naciones bajo examen).

¿NO SE EXAGERA INVIRTIENDO EN PLATAFORMAS DE COMBATE MULTIRROL?

En esta materia no han faltado voces que cuestionan la pertinencia en la inversión de este tipo de capacidades, argumentando que, dado que las amenazas más probables en los dominios marítimos del Hemisferio Occidental vienen siendo de naturaleza asimétrica (narco submarinos, pesqueros que depredan recursos hidrobiológicos, piratería y trata de personas), debería ser suficiente, en razón de menores costos de adquisición, operación y mantenimiento,  invertir en patrulleras oceánicos de altura (OPV[7]), lanchas rápidas de interceptación y aviones de patrulla marítima (MPA). La pregunta que usualmente se hace es la siguiente: ¿para qué destinar mayores recursos en fragatas polivalentes si solo se van a perseguir lanchas de narcotraficantes o de piratas y pesqueros?

La respuesta a dicha pregunta abarca tres aspectos estratégicos, a saber:

1)  La polivalencia (“quien puede lo más, puede lo menos”). Una OPV, aun cuando tenga sistemas endurecidos para su despliegue por periodos extendidos en la mar, no pasa de ser un buque construido con estándar comercial y dotado de armamento ligero. En ese sentido, en un entorno de combate de alta intensidad, su supervivencia es cuestionable, por cuanto carece de capacidad de absorber castigo, redundancia en equipos, sistemas de control de daños de estándar militar y sistemas de protección activa, incluyendo defensas de punto, señuelos y medios de guerra electrónica . Por el contrario, una fragata polivalente posee la flexibilidad de cumplir tareas en entornos de baja intensidad (p. ej. realizar una interdicción a un buque pesquero, o interceptar y neutralizar una lancha con narcóticos usando sea sus cañones ligeros o su helicóptero embarcado), así como mantener la capacidad de disuasión convencional frente a amenazas de fuerzas estatales. Una OPV no tiene capacidad de escalar en su respuesta en caso el conflicto se agrave.

2)  La disuasión por parte de potencias extrahemisféricas. La depredación de recursos en el mar (especialmente en el Pacífico Sur y el Atlántico Sur) no proviene de flotas pesqueras artesanales, sino de masivas flotas pesqueras trasnacionales, que operan en los límites de las 200 millas náuticas y que cuentan, muchas veces, con el respaldo de escoltas. Una OPV no podría hacer frente de manera efectiva a esta amenaza, mientras que una fragata equipada con radares de largo alcance, misiles de última generación y otros equipos militares altera la percepción y el cálculo de riesgo de cualquier actor estatal – o paraestatal – que pretenda desafiar la soberanía o los derechos económicos de la nación ribereña.

3)  El seguro de vida de la soberanía (las amenazas de mañana se previenen hoy). La construcción de una flota de combate de superficie es un proceso complejo, que toma años, y que está destinada a servir en una armada por un período de hasta 4 décadas. Y aunque el panorama actual muestre la presencia de solo amenazas asimétricas, esto está cambiando a uno de competencia entre grandes potencias (Estados Unidos y China, principalmente). Las líneas de comunicación marítimas (SLOC), de particular importancia para la supervivencia y prosperidad económica regional, podrían verse amenazadas por bloqueos, disputas estatales o conflictos globales. Si un país renuncia a sus escoltas de primera línea (fragatas) y reduce su Marina a una fuerza guardacostas, queda indefensa ante cualquier cambio abrupto en el equilibrio de poder mundial, perdiendo su autonomía estratégica – situación difícil de revertir en poco tiempo.

EL VIRAJE ESTRATÉGICO: DE LA DEPENDENCIA DEL MERCADO EXTRANJERO AL RENOVADO IMPULSO A LA INDUSTRIA NAVAL HACIA MAYORES DESARROLLOS DE TECNOLOGÍA CON PARTICIPACIÓN LOCAL

Históricamente, las principales armadas sudamericanas han dependido de astilleros extranjeros o unidades de segunda mano desprogramadas de armadas de países amigos y aliados para satisfacer las necesidades de sus respectivas flotas de superficie, con excepciones puntuales de transferencia tecnológica que permitieron a sus industrias locales participar de la construcción parcial de algunos de estos buques. Ejemplos de lo anterior incluyen unidades de la clase Niterói de la Marinha do Brasil[8], uno de los dos destructores Type 42 (o clase Sheffield) de la Armada Argentina[9] (ambos ya dados de baja) y dos de las cuatro fragatas clase Lupo (designadas localmente como clase Carvajal)construidas para la Marina de Guerra del Perú[10].

En la actualidad, sin embargo, el grueso de estas flotas sigue estando comprendido mayormente por combatientes de superficie adquiridos en el mercado extranjero, resumiéndose las unidades activas a continuación.

 BrasilColombiaPerúChile
ClaseNiteróiAlmirante PadillaLupo / CarvajalType 22 (Boxer) Type 23 (Duke) Adelaide M (Karel Doorman)
País de origenReino Unido / BrasilAlemaniaItalia / PerúReino Unido Australia Países Bajos
BuquesF-41 Defensora   F-42 Constituição   F-43 Liberal   F-44 Independência   F-45 União   U-27 BrasilFM-51 Almirante Padilla   FM-52 Caldas   FM-53 Antioquia   FM-54 Independiente    FM-53 Almirante Grau   FM-54 Mariátegui   FM-55 Aguirre   FM-56 Palacios   FM-57 Bolognesi   FM-58 Quiñones  FF-19 Almirante Williams   FF-05 Almirante Cochrane   FF-07 Almirante Lynch   FF-08 Almirante Condell   FFG-14 Almirante Latorre   FFG-11 Capitán Prat   FF-15 Almirante Blanco Encalada   FF-18 Almirante Riveros
 ArgentinaEcuadorVenezuela
ClaseMEKO 360Type 12I (Leander)Lupo
País de origenAlemaniaReino Unido, a través de ChileItalia
BuquesD-10 Almirante Brown   D-11 La Argentina   D-13 SarandíFM-01 Presidente Alfaro   FM-02 Morán ValverdeF-22 Almirante Brión

Estas unidades, en variopintos estados de alistamiento y modernización, enfrentan desafíos comunes de obsolescencia técnica y logística, lo que ha impulsado a sus armadas a emprender ambiciosos programas de construcción naval, enfatizando un nivel de participación sin precedentes de sus respectivas industrias nacionales, buscando para ello socios estratégicos líderes en la industria dispuestos a desarrollar alianzas de cooperación a largo plazo que permitan grados relevantes de transferencia de conocimientos y oportunidades de desarrollo tecnológico, en lugar de los tradicionales esquemas proveedor-cliente del pasado.

UNA VISIÓN DE LOS PROGRAMAS DE CONSTRUCCIÓN NAVAL EN LATINOAMÉRICA: UNA COMPARACIÓN TÉCNICA

Es importante mostrar los detalles conocidos hasta el momento de los proyectos de renovación naval correspondientes a las principales unidades de superficie de las armadas objeto del presente análisis. A continuación, presentamos una comparación técnica de las unidades elegidas (tener en cuenta que, en el caso de Chile, se ha considerado la propuesta que más se ha venido mencionando como la elección para la futura flota de combate de la armada de dicho país, dado que aún no se ha llegado a una determinación oficial):

 Clase Tamandaré (MEKO A100)PES (Damen 10714CO)HDF-3600Arrowhead 140
PaísBrasilColombiaPerúChile (no confirmado)
Unidades proyectadas4-8568
Astillero asociadoTyssenKrupp Marine Systems (Alemania)Damen Shipyards (Países Bajos)HD Hyundai Heavy Industries (Corea del Sur)Babcock International (Reino Unido)
Características generales / prestaciones
Eslora107.2 m107.5 m 127.0 m138.7 a 140.0 m
Manga16.0 m14.0 a 14.2 m14.9 m19.8 m 
Puntal 5.2 m 3.9 m4.15 m4.8 m 
Desplazamiento (ton.)3,5002,600 – 2,8003,400 – 3,8005,700 – 7,000
Configuración propulsiónCODAD (4 X MAN V12 28/33D)CODAD o CODLODCODADCODAD (4 x MTU 20V 800 M71) o también CODLOD a requerimiento del comprador
Velocidad máxima (nudos)25.526.527.028.0
Velocidad de crucero (nudos) / Alcance (mn)14.0 / 5,50015.0 / 5,00015.0 / 6,00015.0 / 7,500
Sensores / Sistema de gestión de combate (CMS)
CMSAtech Atlas ANCS (Brasil)SAAB 9LVLIG Nex1 NCS (Naval Combat System)Thales Tacticos
Radar principalHensoldt TRS-4D AESA banda CSAAB Sea Giraffe 4A AESA banda SAESA en 4 planos banda XThales NS110 3D E/F o Thales Sea Master 400 AESA en 4 planos
Radares de control de tiroThales STIR 1.2SAAB Ceros 200 Tracker Radar / OptronicoTracker dual electroóptico (EOTS)Thales Mirador Mk2 Sistema optrónico
Sistemas de guerra electrónica (MAGE)Omnisys MAGEINDRA Rigel o SAAB RESM (probable)LIG Nex1 Suite guerra electrónicaThales Vigile D
Sonar de casco / sonar remolcado (o VDS)Atlas Elektronik ASWO 713 (casco), con posibilidad de colocar VDSThales Kingklip Mk2 (casco) + CAPTAS 2 (VDS)Sonar de casco High Performance + TASS (sonar remolcado)Thales CAPTAS 4 (probable)
Armamento del buque
Cañon principalOto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm. o Mk 45 127/54 mm.Bofors Mk110 57 mm. o Mk 45
VLS12 celdas para misiles MBDA Sea Ceptor (CAMM)12 – 16 misiles (confirmado)24 misiles Barak 8 (confirmado)12 – 32 celdas (confirmado)
Misiles antisuperficieHasta 8 misiles MANSUP (SIATT – EDGE, Brasil – EAU)No se confirma aún, pero muy probablemente los SSM-700K Haeseong8 x misiles Gabriel V (Israel)Entre 8 – 16 misiles NSM
Defensa antiaéreaRheinmetall Sea Snake 30 mm.Sistema de 30 – 40 mm automatizado remotoLa defensa antiaérea está colocada en el VLS2 x Bofors Mk 4 40mm. (configuración Type 31 inglesa)
Estaciones de armas remota (guerra asimétrica)2 x 12.7 mm. FN Herstal Sea Defender (confirmado) / Alternativa: Safran PASEO XLRProbable: 2 x Rafael Typhoon 25 mm o Miny Typhoon 12.7 mm (de inventario de la ARC)Probable: 2 x Hanwha / LIG Nex1 12.7 o 30 mm.Confirmado: 2 x MSI-DS Defence Systems DS30M o sistema automatizado 12.7 mm minguns
Torpedos2 x lanzadores triples Mk 542 x lanzadores dobles / triples Mk 542 x lanzadores triples Mk 54Confirmado: provisiones estructurales basados en diseño de cascos ingleses
Señuelos
 Terma C-GuardTerma C-Guard o Sylena LacroixProbable: integración del Terma C-Guard con el CMS de LIG Nex1Terma C-Guard
Componente aéreo embarcado
HelicópteroHangar para S-70B Seahawk / H225MHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 15 toneladas (AW101 Merlin)
DronesConfirmado: soporte integrado para drones Insitu Scan EagleProbable: Provisión para almacenamiento/operación de drones tácticos de despegue vertical (VTOL)Probable: Sistema interfase multimisión de cubierta de vuelo para VTOL para reconocimientoConfirmado: Sistema integrado de control de cubierta de vuelo para drones alas rotatorias

A partir de lo que mostrado en el cuadro comparativo adjunto, alcanzamos las siguientes apreciaciones respecto de cada plataforma:

  • Clase Tamandaré (Brasil): Basada en el diseño alemán MEKO A100, la filosofía de la Marinha do Brasil (MB) se enfoca en una fragata compacta y robusta, de 107.2 m de eslora y 3,500 toneladas de desplazamiento, optimizada para patrullas de larga distancia para la protección de su vasta Amazonia Azul; con una propulsión netamente diésel (CODAD), prioriza una autonomía de hasta 5,500 millas náuticas a velocidad de crucero. Esta plataforma incorpora tecnología local en sus sistema de gestión de combate (Atech Atlas ANCS) y en su armamento antisuperficie (misiles MANSUP), combinada con tecnología europea en lo relacionado a su sensor principal (Hensoldt TRS-4D) y su capacidad de defensa antiaérea (hasta 12 misiles Sea Ceptor). Se prevé la provisión presupuestal necesaria para la construcción de hasta 8 unidades.
  • PES (Plataforma Estratégica de Superficie – Colombia): Sobre la base del probado diseño holandés 10714CO de Damen, la Armada de la República de Colombia(ARC) busca reemplazar sus unidades de superficie actuales con una plataforma de casi la misma eslora que la plataforma elegida por Brasil, pero con menor desplazamiento y una autonomía ligeramente menor, optimizada para las demandas operacionales de dicha fuerza en su entorno oceánico dual (Océano Pacífico y Mar Caribe); con una propulsión todavía en definición entre una propulsión más sostenible y relativamente sencilla (CODAD) y otra más enfocada en combate antisubmarino (CODLOD). En cuanto a sensores, la ARC apuesta por soluciones por parte de Suecia (con sistemas de gestión de combate SAAB 9LV, acoplado a un radar principal Sea Giraffe 4A AESA), así como soluciones surcoreanas (probablemente los misiles superficie-aire y los SSM-700K Haeseong antisuperficie), y se prevé que construyan 5 unidades en el astillero COTECMAR, conforme se establezcan los planes presupuestarios plurianuales.
  • HDF-3600 (Perú): Luego de varias décadas, Perú vuelve a la fabricación de buques de combate a través del astillero nacional SIMA (Servicios Industriales de la Marina). Basada inicialmente en el diseño de laHDF-3200 como las adquiridas por la armada de Filipinas[11], la variante para la Marina de Guerra del Perú (MGP) ha sido modificada a fin de obtener mayor espacio para una mejorada capacidad antiaérea (incorpora un sistema de lanzamiento vertical de 24 celdas) y una mayor autonomía (la segunda mayor de las 4 examinadas en el presente análisis); al igual que en el caso de la plataforma colombiana, la configuración de propulsión es CODAD, faltando definir que motores van a llevar dichas unidades, con una velocidad máxima de 27 nudos. Las soluciones tecnológicas para el sistema de gestión de combate (CMS) y guerra electrónica se basarían en un proveedor surcoreano (LIG Nex1), mientras que posiblemente los misiles antisuperficie y antiaéreos provengan de Israel. Perú contempla en sus planes construir hasta 6 unidades de este tipo, para reemplazar a sus obsolescentes plataformas Lupo.
  • Arrowhead 140 (Chile): Este diseño de Babcock (Reino Unido), adoptado por la Royal Navy como Type 31, es la plataforma de la cual más se ha hablado como la principal opción para renovar la fuerza de superficie de la Armada de Chile (ACh)[12], configurada para cubrir las necesidades operacionales de dicha fuerza (extensos patrullajes en su vasta área de dominio y responsabilidad marítima, así como las exigencias planteada por las condiciones extremas de los espacios marítimos australes, y su proyección al continente antártico). De las plataformas examinadas, es la que ostenta la mayor eslora y desplazamiento, así como autonomía (hasta 7,000 millas náuticas)

CONCLUSIONES

  1. La competencia por la supremacía económica y político-militar entre Estados Unidos y China se ha trasladado al Asia-Pacífico, teniendo a América Latina como espacio estratégico, por su importancia en recursos naturales y por su cercanía al gigante norteamericano, lo que ha merecido la atención prioritaria por parte de ambas.
  1. En la necesidad por actualizar las flotas de combate de las armadas de las principales economías sudamericanas, los gobiernos están adoptando un enfoque distinto al tradicional esquema de procurar material nuevo o de segunda mano directamente del mercado extranjero, o bien negociar capacidades limitadas para construir al menos parte de sus combatientes de superficie localmente,  inclinándose más bien por revitalizar sus industrias de construcción naval mediante la asociación estratégica con astilleros de renombre, a fin de consolidar programas industriales de largo aliento que puedan desarrollar y expandir las capacidades y el desarrollo de sus industrias locales, lo que no solo supondrá la renovación de las flotas, sino un mayor retorno de la inversión que las naciones están haciendo en estos programas a sus respectivas economías nacionales, mediante la creación de puestos de trabajo y el desarrollo tecnológico.  
  1. Las inversiones de estos países en plataformas multirrol de estándar militar se justifican plenamente por criterios de polivalencia y disuasión frente a actores estatales, aun cuando los desafíos actuales inmediatos en el Hemisferio estén más relacionados con amenazas asimétricas (narcotráfico, piratería, depredación de recursos). Esto no solo para satisfacer objetivos de defensa plasmados en sus respectivos planteamientos estratégicos (Libros Blancos de la Defensa, documentos de Estrategia Nacional de Seguridad y Constituciones Políticas), sino por cuanto el Hemisferio se encamina a ser un escenario probable de confrontación entre grandes potencias, lo que puede devenir en disputas de espacios marítimos, bloqueos y otras crisis, por lo que las armadas regionales deben responder a la posibilidad de cualquier escalamiento de dichas amenazas, a fin de preservar autonomía estratégica en el control de sus líneas de comunicación marítimas.
  1. La modernización de las flotas sudamericanas comprendidas en el presente análisis es imprescindible en un escenario en el que las armadas deben estar en capacidad de poder actuar y responder en todos los dominios de la guerra – no solo en el mar, sino incluso tener capacidad de proyectar poder naval en tierra e inclusive en el quinto dominio, con capacidad de operar como unidades especializadas en Ciberdefensa (Ciberguerra), por lo que se requiere la incorporación de capacidades robustas en las nuevas plataformas y sus sistemas, para poder blindar las redes críticas de sus sistemas embarcados, como CMS, sensores y sistemas principales, frente a acciones de influencia (incluso acciones ofensivas) en un escenario regional de confrontación entre grandes potencias por el acceso a recursos naturales, por lo que la arquitectura de seguridad y defensa deberá enfrentar amenazas en entornos multidominio en los próximos años.
  1. En un escenario como el previsto, es indispensable que las armadas regionales lleven a cabo sus procesos de modernización con diligencia, debido a que en un entorno cada vez más cooperativo como el que se prevé para la próxima década deben consolidarse los requisitos y condiciones indispensables para planificar y ejecutar operaciones combinadas con grados cada vez más estrechos de interoperabilidad. Quedarse atrás acarrea el riesgo de una participación asimétrica en el proceso de toma de decisiones respecto del empleo del poder naval frente a amenazas compartidas[13].

[1] Licenciado en Derecho, fue Gerente General de la Sociedad Comunicaciones para la Defensa y Seguridad, editora de la Revista Perú Defensa & Seguridad. Ha sido facilitador del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC), de la Escuela Superior de Guerra Naval de la Marina de Guerra del Perú; y asimismo cuenta con estudios en el William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies – National Defense University (NDU), Washington, D.C.

[2] Bachiller en Arquitectura. Consultor en Defensa & Seguridad. Egresado del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC). Ha sido colaborador de la Revista Perú Defensa & Seguridad.  Actualmente colabora con Revista Pucará y La Trinchera (Chile) aportando análisis sobre capacidades militares y escenarios políticos estratégicos.

    [3] Sea Lines of Communication, por sus siglas en inglés.

    [4] El Perú ya tiene experiencia en la construcción de fragatas, con la construcción del BAP Montero FM-53 y BAP Mariátegui FM-54, entre los años 1977 y 1984.

    [5] Al respecto, véase La arquitectura de seguridad americana en su relación con el Perú – Reflexiones a raíz de una reunión reciente, en DefPol, publicado por Domingo Silva. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-arquitectura-de-seguridad-americana-en-su-relacion-con-el-peru-reflexiones-a-partir-de-una-reunion-reciente/

    [6] Entendiendo dentro del concepto de dominio marítimo el mar territorial (generalmente considerado a 12 millas desde la línea de costa) y la zona económica exclusiva. Al respecto leer la definición de dominios de actuación militar en la nota 8 del artículo La encrucijada del quinto dominio: Arquitectura de seguridad y situación de capacidades de Ciberdefensa en el Hemisferio Occidental. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-encrucijada-del-quinto-dominio-arquitectura-de-seguridad-y-situacion-de-capacidades-de-ciberdefensa-en-el-hemisferio-occidental/

    [7 ]Offshore Patrol Vessel, por sus siglas en inglés.

    [8] F-44 Independência, F-45 União y el buque escuela U-27 Brasil, construidas por el Arsenal de Marinha (Rio de Janeiro).

    [9] ARA Santísima Trinidad (D-2), construido por AFNE (Río Santiago).

    [10]  BAP Montero (FM-53, hoy Almirante Grau) y BAP Mariátegui (FM-54), construidas por el SIMA Callao.

    [11]  Filipinas encargó a HHI la construcción de dos fragatas HDF-3100 clase Miguel Malvar, en dos contratos: el primero (suscrito en 2021) incluye las dos primeras fragatas, incluyendo el cabeza de serie (FFG-6 BRP Miguel Malvar) y la FFG-7 BRP Diego Silang, las mismas que han sido entregadas y comisionadas entre el 2025 y el presente año. El segundo contrato (suscrito en diciembre de 2025) incluye dos fragatas adicionales, que serán entregadas a partir de 2029. Estas fragatas son una evolución de las dos primeras unidades entregadas por HHI a Filipinas, las HDF-2600 clase José Rizal (la FFG-14 con dicho nombre y la FFG-15 BRP Antonio Luna).

    [12]  Se ha mencionado en medios chilenos que el astillero Hanwha de Corea del Sur estaría presentando una propuesta de buque de combate multirrol para la Armada de dicho país, y que la misma evaluará si es conveniente considerarla en un probable concurso para elegir su nueva unidad de superficie, pero no habría nada concreto más allá de los comentarios conocidos.

    [13]  El pasado 24 de junio, en el marco de la Conferencia Naval Interamericana celebrada en Ciudad de Panamá, el almirante Fernando Cabrera, Comandante en Jefe de la Armada de Chile, manifestó la necesidad de “generar operaciones conjuntas en el Pacífico Sur Oriental con el fin de mejorar la interoperabilidad, mantener las rutas marítimas libres de amenazas como la piratería, el narcotráfico, y el resguardo de la biodiversidad”, así como de “afianzar las relaciones entre nuestras marinas para operar ante catástrofes y acudir como una fuerza de ayuda humanitaria”, lo que expresa la vocación del país austral por desarrollar un papel protagónico y de liderazgo en lo que respecta a estos temas en la región.

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